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sábado, 21 de febrero de 2026
Nuevas Maquetas Febrero 2026
martes, 20 de enero de 2026
Nuevas maquetas a linea de montaje. Enero 2026
Hasegawa. 1:72. 2004
Ref: 00434
Barcode 4967834014343
Virtudes: alcanzaba más de Mach 2.8, operaba a altitudes superiores a 20.000 m y era ideal para interceptar bombarderos y aviones de reconocimiento. Su estructura de acero lo hacía resistente al calor generado por la velocidad.
Defectos: era poco maniobrable, tenía aviónica limitada, gran consumo de combustible y motores con vida útil corta si se forzaban. No servía bien para combate aéreo cercano.
Tamiya. Escala 1:48. 1997
Ref. 61053
Barcode: 4950344610532
Virtudes: gran potencia de fuego (cañones y cohetes), robustez, buen alcance y excelente estabilidad como plataforma de ataque.
Defectos: poca maniobrabilidad, tamaño grande, velocidad inferior a la de cazas monomotores y rendimiento limitado en combate aéreo cerrado.
En síntesis: letal y resistente, pero poco ágil, ideal para ataque y caza nocturna.
Tamiya 1:24. 2005
Ref. 24279
Barcode: 4950344242795
Virtudes: motor bóxer turbo de gran potencia y aceleración, sonido y sensaciones puras, excelente estabilidad a alta velocidad y diseño atemporal.
Defectos: turbolag acusado, conducción exigente por el motor trasero, consumo elevado y mantenimiento costoso.
viernes, 16 de enero de 2026
Lancia Stratos HF. Rally de Montecarlo 1980 1:18
Lancia Stratos HF
Rally de Montecarlo 1980
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El Lancia Stratos HF fue un coche de rally legendario de los años 70 y principios de los 80, diseñado específicamente para la competición y dominando pruebas como el Rally de Montecarlo y el Campeonato Mundial de Rallyes en la década de 1970 gracias a su motor V6 central, carrocería ligera y gran agilidad en curvas.
Montecarlo 1980
En el Rallye Monte-Carlo de 1980, un Lancia Stratos HF preparado por el equipo privado Chardonnet, conducido por Bernard Darniche con Alain Mahé de copiloto, logró un destacado 2.º puesto general. Este resultado fue uno de los últimos grandes éxitos del Stratos en la competición internacional antes de que su participación fuese reduciéndose con la llegada de nuevos modelos y regulaciones.
Decoración Chardonnet
La decoración del Stratos de Chardonnet no fue la clásica livery oficial de fábrica (como la famosa Alitalia), sino un esquema distintivo usado por este equipo francés privado. Generalmente presentaba un cuerpo de color azul con los logos y patrocinadores del equipo, sin los colores corporativos de Lancia, lo que lo hacía fácilmente reconocible en los tramos de rally. Esta decoración se vio en varias participaciones del equipo a finales de los 70 y principios de los 80, incluyendo Montecarlo 1980.
En conjunto, el Lancia Stratos HF Chardonnet de 1980 representa un momento emblemático de la era clásica de los rallyes, con un coche que ya había marcado una época y que aún impresionaba por su competitividad y estética única en pruebas tan exigentes como Montecarlo.
martes, 13 de enero de 2026
Nuevas adquisiciones para la colección Diecast de Rally
Nuevos coches de Rally a la colección
Toyota, Vauxhall y Lancia
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El Toyota Celica Twin Cam Turbo (TA64) fue una de las máquinas más robustas y eficaces del Grupo B, diseñada específicamente para rallies extremos como el Safari Rally de Kenia. En la edición de 1985, el finlandés Juha Kankkunen demostró su talento y sangre fría conduciendo este vehículo en una de las pruebas más duras del calendario mundial.
El Safari exigía resistencia mecánica por encima de la velocidad pura: pistas africanas destrozadas, barro, ríos, polvo y temperaturas extremas. El Celica, con su motor 2.1 litros turbo, tracción trasera y una puesta a punto pensada para la fiabilidad, se convirtió en un arma perfecta para este escenario.
Toyota reforzó suspensiones, chasis y sistemas de refrigeración, sacrificando peso y aerodinámica en favor de la supervivencia. Kankkunen supo leer la carrera con inteligencia, evitando errores y cuidando la mecánica, una estrategia clave en el Safari.
Este coche no solo representa una era mítica del rally, sino también el enfoque japonés de durabilidad, ingeniería y estrategia, que acabaría dando grandes frutos a Toyota en los años posteriores.
El Lancia Stratos HF es uno de los coches más icónicos y revolucionarios en la historia del rally, y su participación en el Rally de Montecarlo de 1980, pilotado por el francés Bernard Darniche, marcó uno de los últimos grandes capítulos de su leyenda.
Diseñado exclusivamente para competir, el Stratos rompió todos los esquemas con su motor V6 Ferrari Dino de 2.4 litros, montado en posición central, una arquitectura inédita en rally hasta ese momento. En Montecarlo, una prueba tan impredecible como exigente —con asfalto seco, nieve, hielo y cambios bruscos de clima—, el Stratos seguía siendo un arma temible gracias a su agilidad extrema y su tracción trasera.
Bernard Darniche, uno de los pilotos más talentosos y agresivos de su época, supo exprimir el carácter salvaje del Stratos, especialmente en los tramos secos y técnicos, donde el coche mostraba una precisión quirúrgica y una respuesta brutal. Aunque en 1980 el Stratos ya no contaba con el respaldo oficial de fábrica, su competitividad seguía intacta frente a máquinas más modernas.
El Montecarlo de 1980 simboliza el canto del cisne del Stratos en el Mundial, un coche nacido para ganar y que dejó una huella imborrable por su sonido, su diseño radical y su dominio absoluto durante los años dorados del rally.
El Vauxhall Chevette 2300 HSR fue uno de los grandes exponentes del Grupo 4 británico, un coche menos mediático que sus rivales continentales, pero tremendamente eficaz en manos expertas. En el Rally de Irlanda de 1983, el veterano Russell Brookes demostró por qué este modelo era una referencia en los rallies de asfalto y tramos rápidos del Reino Unido e Irlanda.
Desarrollado por Vauxhall Dealer Team (VDT), el Chevette HSR montaba un motor 2.3 litros atmosférico, derivado del Opel, con una respuesta contundente y una entrega de potencia muy aprovechable. Su configuración de tracción trasera, unida a un chasis corto y bien equilibrado, lo convertía en un coche extremadamente ágil y preciso, ideal para carreteras estrechas, húmedas y técnicas, tan características del rally irlandés.
Russell Brookes, conocido por su pilotaje limpio, rápido y constante, supo sacar partido a la fiabilidad y nobleza del Chevette, manteniendo ritmos altos sin comprometer la mecánica. En una época dominada por la llegada de coches más potentes y tecnológicos, el Chevette seguía siendo un rival muy serio gracias a su sencillez bien afinada.
El Rally de Irlanda de 1983 consolidó al Chevette 2300 HSR como un coche de culto, símbolo de una era en la que el talento del piloto y el equilibrio del conjunto eran tan importantes como la potencia pura.














